OSIRIS Y EL CRISTIANISMO

Religión, arquitectura, simbolismo, sobre bases bibliográficas.

OSIRIS Y EL CRISTIANISMO

por WLFRDM

  1. Claude-Brigitte Carcenac publicó su libro Jesús, 3.000 años antes de Cristo. La tesis fundamental que defiende este trabajo es que el cristianismo que hoy conocemos nació en Alejandría bajo la influencia de los judíos que habían abrazado el culto de Serapis, una forma griega de los milenarios cultos a Osiris. ¿Fue el propio Jesús quien, tras su iniciación en Egipto, se apoderó de los mitos de Osiris y Horus para transmitirlos tiempo después diluidos en su evangelización?¿O acaso lo hicieron sus seguidores cuando décadas después de su muerte empezaron a poner por escrito el relato de su vida en lo que hoy denominamos Nuevo Testamento?
  2. Estudiosos en mitología comparada estiman que parte de la teoría de Jesucristo mítico fue el resultado de la adaptación de elementos osiriacos en la formación de su personaje. En el mito de Osiris existen varios elementos que algunos autores sugieren habrían sido tomados por los creadores del cristianismo. Por ejemplo: Osiris después de morir asesinado por su malvado hermano Seth, “resucita” gracias a la diosa Isis, luego “asciende a los cielos” y es el dios que “juzga a los muertos” en la Duat.
  3. Con el tiempo Osiris, segun Plutarco, se convirtió en el Rey de Egipto. En aquellos tiempos la humanidad vivía en estado salvaje,  practicando el canibalismo,  fue Osiris quien  enseñó a su pueblo a  cultivar los campos, aprovechando las inundaciones anuales del Nilo,  cómo segar  y recoger la cosecha para alimentarse. También les enseñó a sembrar vides para obtener vino, la forma de fabricar cerveza a partir del cultivo de cebada. Pero no sólo enseñó al pueblo cómo alimentarse y cultivar sino que le dio leyes con las que regirse en paz, la música y la alegría y les instruyó en el respeto a los dioses. En este texto, la figura de Osiris parece más un personaje civilizador, que un salvador.
  4. Osiris fue nacido de una virgen.
  5. Isis, hermana y esposa de Osiris, buscó el cofre en el que estaba el cuerpo muerto de su esposo, encontrándolo en Byblos, en la costa de Fenicia, y lo llevó de regreso a Egipto en un barco: Los reyes ofrecieron a Isis los mejores regalos que podía imaginar, pero ella sólo pidió una cosa: el gran pilar de tamarisco que sujetaba el palacio y todo lo que en él estuviese contenido. Cuando se lo ofrecieron Isis lo abrió, sin ningún esfuerzo, y tomó el cofre, devolviendo el pilar al Rey cubierto por una fina tela ungida en esencias y flores. Este trozo de madera se mantuvo en Byblos como el pilar que una vez albergó el cuerpo de un dios, y como tal, fue largamente venerado. Cuando Isis recogió el cofre que contenía el cuerpo difunto de su marido, se estremeció, dejándose caer sobre él y de ella emergió un lamento tan profundamente agudo que el  más pequeño de los hijos del rey quedó como muerto en ese mismo instante. Isis cargó el cofre en un barco ofrecido por el rey y partió hacia Egipto en compañía del mayor de los hijos del rey.
  6. La fiesta de Abydos para la conmemoración de la resurrección de Osiris, coincide con las fechas de la Semana Santa. Se ve alguna conexión en la teofagia osiriaca y la Eucaristía, cuando sus devotos se comían a Osiris en forma de pan y tomaban el vino representando a su sangre.
  7. El propio Jesús permaneció un número indeterminado de años de su infancia en el País de los Faraones después de huir con sus padres tras el edicto de Herodes. La tradición relata que fue en Heliópolis, la Ciudad del Sol, donde se instruyó en los conocimientos de los antiguos sacerdotes egipcios.
  8.  Por el Evangelio de Mateo (Mt, 2, 1-11) conocemos que cuando nació Jesús se presentaron allí unos reyes procedentes de Oriente. Siguieron a una estrella hasta llegar a la casa de Belén en la que había nacido el niño. El mito del nacimiento de Horus contiene un ingrediente muy simila, los templos egipcios contaban con un Mammisi o templo del nacimiento. En él se relataba y se celebraban los rituales relacionados con el nacimiento de la divinidad. En el caso del templo de Edfu (Egipto), cuya advocación estaba dada al dios halcón Horus, se reconstruyen los diferentes momentos del nacimiento del dios, en una de las paredes podemos ver a los mismos “Reyes Magos”. Aun cuando Mateo no especifica el número ni los nombres, el texto egipcio habla de cuatro reyes. Cada uno de ellos provenía de los cuatro puntos cardinales, su misión era, al igual que sucede con los Reyes Magos de las Sagradas Escrituras, adorar y traer presentes al recién nacido. Y, sorpresa, estos regalos eran oro, incienso, mirra y un libro de magia. Una de las maneras que tenían los antiguos egipcios de celebrar esta tradición era regalando huevos. Hoy los llamaríamos huevos de Pascua, la Pascua del nacimiento de Jesús. Los egipcios identificaban la yema del huevo con el Sol y la vida que salía del interior de la cáscara. Al regalar estos productos se conseguía que la vida siguiera su curso natural; es decir, era una manera de especular las metas del dios Osiris, la vida y la resurrección.  Autores como Juliano y Tertuliano llamaron la atención en sus escritos sobre estas “coincidencias”, que para nada tenían que ver con Satanás, eran una aberración pergeñada por los nuevos ideólogos de la fe. No obstante, sus reclamaciones no tuvieron éxito. Todo lo contrario, la imagen de Jesús se expandió gracias a la figura de San Pablo de una manera que seguramente muy pocos podrían imaginar. Y hasta que la escritura jeroglífica no pudo ser descifrada en el año 1822 por parte del filólogo francés Jean-François Champollion el silencio siguió ocultando una incómoda realidad que la Iglesia ha manipulado desde sus orígenes.
  9. En una de las habitaciones que rodean el Sancta Sanctorum del templo de Amón en Luxor podemos ver sobre uno de sus muros una de las representaciones más curiosas de Egipto que para sus soberanos justificaba el origen divino de la realeza: la del nacimiento divino se encuentra en la llamada Sala del Nacimiento, aún se pueden apreciar en ellos las diferentes etapas que suponían el encuentro con la divinidad. Las similitudes del nacimiento divino de Amenofis III, como es este caso del templo de Luxor, con el de Jesús, son notables. En este ejemplo la protagonista es la madre de Amenofis III, la reina Mutemuia. En uno
    de los relieves la futura reina madre desempeña el mismo papel que la Virgen María. Allí es presentada ante el dios Amón de Tebas por el dios Thot, que, con cabeza de pájaro ibis, era el encargado de tomar buena nota de todo lo que ocurría en este encuentro divino. Según estos relieves, y al igual que sucedió con la Virgen María y el Espíritu Santo, dicho contacto no suponía una relación sexual, sino un simple gesto mágico como un encuentro bis a bis en el que los dos aparecen sentados y cogidos de la mano. Una suerte de unión mística entre el Espíritu Santo y la Virgen María muy alejada del contacto físico y directo encuentra su reflejo en la antigua tradición de la unión del dios y la madre del faraón.
  10. Plutarco (s. II d.C.) publicó en su Moralia la versión íntegra que ha llegado hasta nosotros de la leyenda de Osiris.  Allí también encontramos que Osiris murió un viernes y resucitó al tercer día, algo idéntico a lo que se nos dice de Jesús en nuestra tradición.
  11. egyptcode.wordpress.com
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: