Apostando en el circo de Mérida XII. Política y Teatro.

 

El hecho teatral se organizaba mediante el compromiso contraído por un personaje público, ya fuera un magistrado o el propio emperador en el Imperio, para la celebración de cualquier conmemoración o evento de ludi scaenici. El erario público y el patrimonio personal servían para financiar dichos actos. Generalmente varios funcionarios públicos ponían en marcha el espectáculo, pero esencialmente el gerente, quien se encargaba de contratar los servicios. La selección de las obras corría a cargo de otros profesionales, literatos y personas con mayor juicio crítico para valorar la calidad de las piezas. Otros intermediarios entraban en liza para el alquiler de los elementos de la obra. Un pregonero anunciaba el espectáculo por la población. El acomodador se encargaba de colocar a cada cual en su lugar y, finalmente, la compañía de actores daba comienzo a la representación.

– En el jardín del Teatro de Emerita, estaba reunida la familia Salvius. Era una tarde de política y teatro. El Magistrado Emeritense presentaría a las familias que iban a sufragar los gastos de la reforma del acueducto y la presa de Proserpina. Momento ideal para presentar la victoria en el circo romano y darle un efecto glorioso a la famila Salvius y su facción ganadora.

El pater familias Julio estaba preocupado porque Claudio, no acababa de presentarle al mecenas que iba a sufragar con él la costosa obra. Le decía que estaba de viaje y llegaría en breve. Pero llegaba la hora de comprometerse con el pueblo, y no quería quedar en evidencia. Julio miró a su hija Tercia Casandra que estaba unos metros a la derecha, a la sombra de un gran árbol, con el grupo de mujeres de la casa. Empezaba a creer cada día más en la imagen que ella describía de su prometido.

Claudio se levantó y saludó a un romano con toga solemne:

-Bienvenido Marcial, te presento a Julio Salvius. Por fin os conocéis en persona. ¿traes los contratos de las obras?

Marcial: señores los contratos y la promesa de un senador de Roma, que nos dará poder imperial, jaja.  Los tres hombres continuaron charlando amistosamente de sus negocios…

Bajo el árbol protector, Tercia le preguntaba a su prima sobre la obra que se escenificará tras el acto político, Miles Gloriosus de Plauto.

-Prima vas a divertirte mucho, te comento un poquito. La ví en Éfeso y nos reímos mucho:

El argumento se centra en la figura de Pirgopolinices, el militar fanfarrón y desmesurado que no tiene rebozo alguno en atribuirse las hazañas militares y amorosas más desmesuradas, hasta llegar al disparate, y que es despreciado por todos aquellos que lo conocen. Pirgopolinices ha raptado a una muchacha, Filocomasia, y la tiene como concubina en su casa de Éfeso. Palestrión, esclavo que ahora sirve por fuerza a Pirgopolinices, pero que lo era de Pleusicles, el enamorado de Filocomasia, traza un plan para que ambos se encuentren en la casa vecina a través de un agujero en la pared, con la connivencia de su propietario Periplectomeno, quien está deseoso por dar un escarmiento al militar.
La situación, sin embargo, se tuerce cuando Esceledro, sirviente también del militar y guardián de Filocomasia, ve en esta casa vecina a Filocomasia besando a Pleusicles. Ante el riesgo de ser descubiertos, Palestrión traza un plan a toda velocidad: convencerá a Esceledro de que no ha visto lo que ha visto, y lo explicará mediante el arribo a Éfeso de la hermana gemela de Filocomasia.
Finalmente resuelto el inconveniente, Palestrión se pone a organizar la jugada maestra: presentándole los amores de la esposa de Periplectomeno (que interpretará la prostituta Acroteleucia), inducirá a Pirgopolinices a despedir a Filocomasia, con lo cual esta podrá recuperar su libertad. Miles Gloriosus, de Plauto

  • IMG_20170824_124151.jpg

Antes de entrar y acomodarse en el teatro, Claudio le dijo a Tercia que sus soldados habían visto a Casio con amigos suyos fanfarroneando de su victoria en el circo.

La pirámide social romana en época imperial se dibujaba con toda claridad a la hora de colocarse en el teatro. Las mujeres estaban relegadas a un secundario papel, y su situación en el último lugar, separadas del resto mediante una fila de esclavos en pie, dejaba bien claro su papel social.

Silvia: qué te pasa Tercia, porque no sonries un poco y te diviertes con la obra que va a comenzar tras el aburrido acto político y dejas de estar como absorta en tu mundo.

Tercia: ese Marcial es un impostor. No se porque mi padre no se dá cuenta…

Silvia: no crees que te estás pasando de lista. Acaso lo conoces de algo…vamos a ir poco a poco, buscando información y conociéndole. Luego, en la cena le preguntaré sobre el Senado Romano, conozco a muchos de ellos…

Tercia: cierto prima, estoy muy preocupada por lo que pueda pasar. Si mi padre se compromete y es un farol, lo vamos a pasar muy mal.

Silvia: tu prometido Claudio también se está jugando su honor, considero que es pretencioso, pero no un loco vanidoso.

El culto imperial se vio tempranamente asociado al teatro. En el edificio emeritense se dispuso un recinto específico, dentro del peristilo ajardinado o porticus post scaenam, que conocemos como aula sacra. En esta habitación, que simbólicamente estaba alineada en el eje axial del frente escénico, coincidiendo con la valva regia, se localizaron las estatuas retrato de un grupo imperial. Se trata del conocido retrato capite velato del fundador de la colonia, Octavio Augusto, y de su sucesor e hijo adoptivo Tiberio, así como un joven príncipe de la dinastía julio- claudia, tal vez Druso o Nerón.

Se estaba acomodando el numeroso público que abarrotaba el teatro. Se oían pasos raudos, chasquidos de objetos, voces amistosas de nombres. Cuando de repente una sonora ovación sobre la victoria de la facción de los Salvius se dirigió a un grupo de campesinos, en el centro de ellos una joven le levantaba el brazo a Casio para que saludara al respetable…

Dafne y Tercia se reían de la situación, Casio estaba incómodo ante la aclamación del público:

Silvia le dijo en tono jocoso a Dafne, vamos esclava di una de tus lúcidas frases:

“Alcanzarás buena reputación esforzándote en ser lo que quieres parecer.” -Sócrates

El Teatro Romano de Augusta Emerita

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s